El ascensor del Coliseo de Roma: en funcionamiento mil quinientos años después

Quienes vivimos en grandes ciudades y, muchas veces, en las que no son tan grandes utilizamos ascensores diariamente (en ocasiones, varias veces por día). Si le preguntan sobre el origen de este sistema, probablemente, responda que se trata de una invención relativamente reciente, que no se remonta a más atrás del siglo XIX. Sin embargo, la Historia indica lo contrario: el elevador tiene una larga trayectoria en el mundo de la ingeniería.

Recientemente, una réplica del ascensor del Coliseo de Roma fue puesta en funcionamiento, tras nada menos que… ¡Mil quinientos años! Este curioso acontecimiento resulta una buena oportunidad para volver un poco sobre los orígenes y la Historia del ascensor. Aquí se la contamos.

Los primeros orígenes
Si bien hay quienes sostienen que un monasterio en el Sinaí (Egipto) contaba con un sistema de elevación consistente en cabinas que eran sostenidas por cuerdas de cáñamo y accionadas por hombres o animales, el origen histórico del ascensor estaría relacionado con el griego Arquímedes, quien fuera mencionado en las obras del arquitecto romano Vitruvio.

Arquímedes (287 a. C.–212 a. C.) fue, entre otras profesiones, un brillante ingeniero e inventor. Se le adjudican diversos fundamentos en Física y la explicación del principio de la palanca. De acuerdo con el romano Vitrubio (también ingeniero, profesión fundamental en el desarrollo de tecnología durante el Imperio romano), fue Arquímedes quien construyó el primer elevador.

En realidad, he de mencionarle dos invenciones anteriores de Arquímedes que fueron esenciales para el posterior desarrollo del elevador: la polea compuesta y el denominado “tornillo de Arquímedes”. En cuanto a la polea, cuenta la Historia que Arquímedes envió una carta al rey Hierón de Siracusa, informándole de que había ideado este sistema, que le permitía mover cualquier peso con una determinada fuerza y jactándose, incluso, de que “si existiera otra Tierra, yendo a ella podría mover esta”. Por su parte, el tornillo consiste en una máquina gravimétrica helicoidal que puede ser usada para elevar diferentes materiales, desde agua hasta cereales o material excavado.

Ninguno de estos dos inventos ha dejado de ser utilizado hasta la actualidad. Por ejemplo, el tornillo de Arquímedes fue usado en 2001 para estabilizar la famosa torre de Pisa.

La Historia posterior
Con el correr de los siglos, se fueron desarrollando ascensores más complejos, de acuerdo con los avances tecnológicos y descubrimientos de cada época. Así, en la España islámica del año 1000 era frecuente el uso en la guerra del “demoledor de fortalezas”, una máquina que consistía en un ariete, que ascendía mediante un sistema de elevación horizontal, para destruir una fortaleza enemiga.

En 1405, el ingeniero alemán Konrad Kyeser publicó el libro Bellifortis, sobre tecnología militar. En su capítulo cuarto describe el diseño de un elevador hecho para su uso mediante sogas. Junto con la invención en 1743 del primer ascensor diseñado para personas, constituyeron los últimos avances significativos previos a la invención de la máquina de vapor, patentada por James Watt en 1765.

Elevador Conrad Kyeser

La máquina de vapor: un punto de inflexión
La máquina de vapor es el punto de partida para el desarrollo de numerosos sistemas y tipos de elevadores, industriales y residenciales, más cercanos a los que conocerá en la actualidad. Como hitos principales de esta época, le destacamos el modelo basado en la transmisión a tornillo de Ivan Kulibin (instalado en el Palacio de Invierno de San Petesburgo en 1793) y la invención del primer prototipo de montacargas en 1850 por parte de Harry Waterman.

Otros acontecimientos a destacar en la Historia del elevador son los inventos del ascensor hidráulico, en 1846 (aunque sus primeras versiones estaban sujetas a posibles fallos catastróficas); del primer freno de seguridad, en 1852; del elevador con puerta automática, por parte de Alexander Miles en 1887; y, en 1924, del primer elevador automático que no requería personal para su uso.

Elevador Alexander Miles

El Coliseo romano y los animales salvajes
Como le habíamos dicho, la anterior reseña histórica sobre la evolución del ascensor responde a la reciente instalación de una replica del original utilizado en el Coliseo romano.

El célebre Colosseum, construido en el siglo I d. C, fue utilizado durante más de quinientos años para las luchas de gladiadores y otros espectáculos públicos. El uso de bestias salvajes, como leones, panteras y leopardos, era habitual en la celebración de eventos como la caza de animales o el venatio y para la representación de episodios mitológicos, que eran aprovechados para ejecutar condenados a muerte (morían devorados).

Se estima que alrededor de un millón de animales salvajes murieron en los juegos del Coliseo romano durante el período en que estuvo activo. Las matanzas se dieron en tal cantidad que muchas de las poblaciones del Imperio sufrieron significativas reducciones.

Los ascensores del Coliseo: un sistema increíble de la ingeniería romana

De manera que los animales salvajes eran conducidos desde las jaulas hasta la arena por medio de un extraordinario sistema de túneles, ascensores y trampillas inventado por los romanos. El elevador era capaz de levantar jaulas de hasta trescientos kilos y siete metros de altura, por medio de un complejo sistema de poleas diseñado para asegurar que la tapa de la jaula y puerta de la trampilla se abrieran al mismo tiempo para liberar a los animales. Al parecer, se necesitaba la fuerza de por lo menos ocho esclavos para utilizar el elevador adecuadamente, más otros tres encargados de mantener las cuerdas bajo control.

Según los arqueólogos e historiadores, el Coliseo llegó a tener un total de 24 elevadores en su época de máximo esplendor. Esta cantidad hacía posible que se lanzaran a la arena cien leones al mismo tiempo. Sin embargo, el primer elevador fue mandado construir por el emperador Tito en el 80 d .C. y se basó en el sistema de cuerdas y poleas inventado por el ya mencionado Arquímedes.

El deterioro del Coliseo coincide con el declive del Imperio romano. En 217 fue gravemente dañado por un incendio, que destruyó el suelo de madera y una buena parte del sistema de túneles y elevadores. Tras posteriores remodelaciones, fue nuevamente dañado por un terremoto en 443. El uso de animales en el Coliseo continuó hasta el año 435.

La vuelta del ascensor al Coliseo
En 2015 un equipo de arqueólogos, arquitectos e ingenieros construyó una replica exacta de uno de los 24 elevadores utilizados para trasladar a los leones y otras bestias hacia el centro de la arena del Coliseo.

El proyecto costó, aproximadamente, veinte millones de euros y la construcción del elevador se prolongó durante más de un año y medio. Con la finalidad de garantizar su fidelidad, solamente se utilizaron materiales que estaban a disposición de los romanos en la época del Imperio. Fue financiado por la productora estadounidense Providence Pictures, con motivo de la realización y emisión de un documental titulado Coliseo: Trampa Mortal Romana. Durante la inauguración de la réplica del ascensor, este fue utilizado para soltar a un lobo en la arena (se descartó el uso de un león por motivos de seguridad). Fue el primer animal salvaje que piso el suelo del Coliseo tras mil quinientos años.

Un ascensor para visitar e investigar

El elevador fue reinstalado con dos finalidades: que el público visitante conozca su construcción y funcionamiento, pero también con motivos de investigación. De hecho, muchos aspectos sobre el Coliseo y las actividades que allí se desarrollaban disparan interrogantes en la actualidad. Por ejemplo, una cuestión que sigue siendo discutida es si fue utilizado o no para dar muerte a los cristianos perseguidos.

De acuerdo con los funcionarios oficiales de la herencia cultural de la ciudad de Roma, por medio de esta réplica del ascensor los visitantes podrán conocer con mayor exactitud cómo era el funcionamiento del Coliseo. Los quince siglos transcurridos desde la época de gloria han afectado considerablemente la estructura y las condiciones del lugar. Por esta razón, la instalación de una réplica exacta del elevador utilizado en los tiempos de gladiadores y bestias es, sin duda, una aportación fundamental para reconstruir su historia.

El Coliseo de Roma fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1980 y una de las Nuevas 7 Maravillas del Mundo Moderno en 2007. Según estadísticas recientes, es visitado por cinco millones de personas al año. Afortunadamente, la réplica del elevador será mantenida de forma permanente, por lo cual todas las personas que visiten el Coliseo podrán apreciar esta joya de la ingeniería.

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